28 de abril de 2017

Book tag 1: preguntas sobre mi

Cuando vi este book tag en el blog de Azalea y Romero me pareció buena idea responderlo porque permite conocer a la persona que hay detrás de la pantalla del ordenador sin llegar a entrar en detalles excesivamente personales, de otro modo dudo que me hubiera animado a hacerlo.

Vida personal
Edad: casi treinta y ocho (dentro de unas semanas)
Profesión: Administrativa
Lema de vida: no tengo ninguno en concreto pero soy de esas personas que siempre tratan de buscar el lado positivo de las cosas.

Favoritos
Comida favorita: uf, está complicado porque me encanta la ensaladilla rusa, la tortilla de patatas que hace mi padre (a mí no me sale igual de rica), aunque, como buena vasca que soy, no le hago ascos a un buen chuletón.
Postre favorito: el chocolate, me da lo mismo que sea en tableta, puro, blanco, con leche, en helado, tartas...
Libro favorito: La sonrisa etrusca de José Luis Sampedro. Lo he releído ni sé las veces porque el personaje principal, pese a ser un hombre, me recuerda muchísimo a mi abuela.
Película favorita: soy bastante cinéfila y elegir una con tantas historias impresionantes es difícil pero Intocable, con Omar Sy y François Cluzet en los papeles principales, tiene un noséqué-quéséyo, que la hace especial. Os la recomiendo si no la habéis visto aún.
Color favorito: no tengo uno en concreto pero sí tengo tendencia a los colores fríos.

Preferencias

¿Blanco o negro? Depende para qué cosas me decanto por uno u otro, para vestir prefiero el negro pero para un coche, por ejemplo, prefiero el blanco.
¿Dulce o salado? Mitad y mitad, soy muy glotona y no le hago ascos a casi nada.
¿Ordenador o televisión? La tele me aburre mucho así que prefiero el ordenador y ver lo que me apetezca, cuando yo quiera.
¿Verano o invierno? Me vais a llamar rarita pero me encantan los días de invierno fríos y grises en los que se avecina tormenta, la nieve, el viento y esos días en los que el mar está embravecido y las olas rompen con furia en los acantilados.
¿Crear o descubrir? Si se refiere a si soy de crear cosas o descubrirlas, me quedo con esto último aunque, para mí, son términos que van de la mano.

Bueno, pues ya está. No es un tercer grado pero os permite haceros una pequeña idea de la personalidad de quien está al otro lado y si alguno de vosotros quiere darse a conocer… ya sabe ;)

Fuente imagen: http://2.bp.blogspot.com/-T7X2xipel_w/VEd6QAlzg2I/AAAAAAAADuw/Pw6gOBc0vEc/s1600/book-tagsb.png

21 de abril de 2017

Bilbao - New York - Bilbao

Autor/a: Kirmen Uribe
Traductor/a: Ana Arregi
Edición: 1ª ed.
Lugar de edición: Barcelona
Editorial: Booket
Año de edición: 2011
Número de páginas: 207
ISBN: 978-84-322-5092-7

Tenía este libro en la lista de pendientes desde hace ni sé los años y, aunque la intención era haberlo leído antes, por unas cosas u otras siguió en espera hasta que en Semana Santa lo he desempolvado del ostracismo y me he decido a leerlo.

Durante un vuelo de Bilbao a Nueva York Uribe nos narra en primera persona la historia de su familia comenzando cuando a Liborio, su abuelo, le comunican que le quedan pocos meses de vida y, ese mismo día, decide ir al Museo de Bellas Artes de Bilbao a contemplar un cuadro de Aurelio Arteta. A partir de ahí, su nieto desgrana las historias que tanto Liborio como su padre protagonizaron durante sus vidas como patrones de barco.

De este modo no solo conocemos a la familia Uribe, sino también la relación de amistad entre el arquitecto Ricardo Bastida y el pintor Aurelio Arteta –encargados de diseñar y pintar el monumental edificio del Banco de Bilbao en Madrid-, el porqué del nombre del barco de Liborio, el Dos amigos, y de cómo fue apresado el barco de su padre cuando faenaban en Rockall entre muchos otros recuerdos.

A través de cartas, e-mails, conversaciones y leyendas que se han trasmitido de una generación a otra, Uribe va creando pequeños textos como si fueran las piezas de un puzzle que conforman su historia y la de su familia.

No sé si es porque las expectativas que tenía eran demasiado altas o que no le he dedicado el tiempo suficiente para poder apreciarlo como se merece pero, aunque no puedo decir que no me ha gustado, tampoco me ha entusiasmado. Cierto es que Uribe escribe bien, con un lenguaje sencillo y una prosa muy cuidada, pero la estructura que tiene la obra –dando saltos de un recuerdo a otro, o cambiando de tema cuando menos te lo esperas- me ha descolocado bastante.

Por otra parte, tengo que reconocer que me han gustado algunas de las historias que narra, especialmente cuando cuenta cómo su padre pierde el anillo de bodas y lo encuentra su tía limpiando una merluza. Sin embargo, no entiendo por qué tiene que poner un artículo de Wikipedia o darle tanta relevancia a la amistad entre Bastida y Arteta que, desde mi punto de vista, está de más ya que no aporta nada especial a la historia en sí misma.

Tal vez lo relea en un futuro y cambie de opinión pero a día de hoy me esperaba bastante más de esta obra.

Fuente de la portada: http://ecx.images-amazon.com/images/I/317FT4Q%2BJtL._SL500_AA240_.jpg
Fuente puerto Ondarroa: http://ketari.nirudia.com/photos/normal/ketari-20071224105912.jpg

11 de abril de 2017

Mentiras que matan

Autor/a: Sophie Hannah
Título original: The telling error
Traductor/a: Efrén del Valle
Edición: 1ª
Lugar de edición: Barcelona
Editorial: Roca
Año de edición: 2017
Número de páginas: 382
ISBN: 978-84-16700-48-6

La primera vez que oí hablar de esta autora fue con Los crímenes del monograma en el blog de Nitocris. Este título no me tentó pero sí Mentiras que matan cuando lo vi en la cuenta de Twitter de la editorial y tuve la suerte de ganar un ejemplar en el sorteo que organizaron.

Hannah nos presenta a Nicki Clements, una madre de familia que lleva una vida aparentemente normal hasta el día que, en un atasco en Elmhirst Road, reconoce el rosto de un agente de policía que está parando a cada uno de los vehículos. Nicki quiere evitar toparse con él a toda costa y, para ello, no dudará en hace una peligrosa maniobra y salir del atasco en el que está atrapada.

Parece que su plan para esquivar al policía ha salido bien –o eso cree ella- y puede continuar con su vida pero, al día siguiente, será interrogada por la muerte de Damon Blundy, un polémico columnista que residía en Elmhirst Road. Nicki no puede contarles a los detectives que la interrogan el porqué de su maniobra para evitar al agente que estaba parando a los vehículos ni responder a ninguna de las preguntas que le hacen ya que tendría que revelarles el secreto que podría arruinar su vida.

Con un título sugerente y una sinopsis muy atractiva, Mentiras que matan prometía una lectura que atrapa y te tiene pega a sus páginas pero, en mi caso al menos, no ha sido así. Cierto es que tiene un comienzo potente, enigmático y prometedor pese a saber desde el inicio que Damon Blundy ha sido asfixiado de una forma muy particular, que su asesino ha preparado una puesta en escena muy cuidada y que ha dejado un mensaje enigmático -“no menos muerto”- pintado para alguien.

Aunque la idea sobre la que gira la trama, plagada de mentiras y secretos, me ha parecido buena no me ha gustado nada el cómo la desarrolla la autora. Se parte del asesinato de Blundy y, a partir de ahí, Nicki –una mentirosa patológica- narra en primera persona sus motivos para no desvelar el secreto que guarda, pero es que lo hace contando mentiras absurdas y delirantes. Vale que es una novela y todo está permitido pero hay cosas que son de sentido común: nadie que sea inocente y esté considerado como sospechoso de asesinato se pone a mentir a la policía, salvo que esté para encerrar y tirar la llave.
El suyo es un personaje con el que no he logrado congeniar desde el comienzo pero tampoco lo he conseguido con el resto del elenco ya que me han parecido insulsos y nada perfilados puesto que Hannah nos da sus nombres y poco más. Hecho que me ha resultado tedioso porque había momentos en que no sabía cuál de los personajes estaba dando su punto de vista, sensación que se acrecentaba con unos diálogos divagantes y pasajes paranoicos.

Quizá no lo he leído en el mejor momento pero es que no he logrado meterme de lleno en la historia hasta el final cuando la autora va desenredando la madeja de mentiras sobre las que se teje la trama y, ni aún así, le he encontrado mucho sentido. A su favor diré que no he sido capaz de averiguar quién es el asesino, puesto que podía ser cualquiera de los sospechosos, y me ha dejado un poco descolocada.

Otro aspecto que me ha gustado y que contribuye a darle dinamismo a la historia es que se intercalan –con diferente tamaño y tipo de letra- algunas de las columnas que escribía Blundy, así como tweets, y los correos electrónicos de Nicki (parte fundamental para entender su secreto).

Que nadie se desanime si la historia le resulta atractiva o si le gusta el estilo de Hannah, como digo, tal vez no haya leído Mentiras que matan en el momento adecuado y mi opinión será, seguramente, completamente distinta a la tuya si te animas a leerlo.

Portada: https://imagessl6.casadellibro.com/a/l/t0/86/9788416700486.jpg
Imagen: https://ichef-1.bbci.co.uk/news/ws/660/amz/worldservice/live/assets/images/2014/09/19/140919135647_email_promos_624x351_thinkstock.jpg

4 de abril de 2017

Entre manos |7|

No sé si será la astenia primaveral, el exceso de trabajo que tengo últimamente o todo junto pero llevo unas semanas que me cuesta concentrarme en la lectura y terminar Mentiras que matan se me ha hecho cuesta arriba. Por eso a la hora de escoger mi nueva lectura quería algo ligero, divertido y que fuese una apuesta segura: Tom Sharpe.

Continuo con la saga Wilt que empecé el año pasado en su tercera entrega ¡Ánimo Wilt! Espero me reconcilie con la lectura. Os dejo la sinopsis:

La endiablada capacidad de crear conflictos de Wilt, llega en esta novela a sus más altas cotas de peligrosidad. En los lavabos del Politécnico donde es profesor aparece muerta por sobredosis la hija de un distinguido lord británico. Una inmejorable oportunidad para que el amargado inspector Flint reavive sus ansias de venganza, tras su fracaso en el caso de la muñeca hinchable. Entretanto, Wilt atraviesa una difícil situación financiera: sus repulsivas cuatrillizas acuden a una costosa escuela especial para niños superdotados, por lo cual se ve obligado a hacer horas extras. Entre sus nuevos alumnos figuran un delincuente preso en una cárcel cercana y que aparentemente es uno de los jefes de la red de traficantes, así como los oficiales norteamericanos de una base de misiles. Por otra parte, su esposa intenta renovar las menguadas energías eróticas de su esposo y le suministra subrepticiamente un horrible afrodisíaco. La acción se desencadena: el asesino McCullum aparece muerto en su celda, la base aérea es puesta en estado de alerta máxima por infiltración de un espía soviético y el ardor sexual de Wilt se descontrola totalmente. Qué duda cabe de que nuestro héroe está en peligro... pero la rolliza Eva está decidida a salvar a su cónyuge a toda costa.
 Imagen: http://www.quelibroleo.com/images/libros/libro_1292919077.jpg