31 de enero de 2017

Los girasoles ciegos

Autor/a: Alberto Méndez
Edición: 14ª ed.
Lugar de edición: Barcelona
Editorial: Anagrama
Año de edición: 2007
Número de páginas: 155
ISBN: 978-84-339-6855-5

No sé si os pasará también a vosotros pero, de vez en cuando, hay libros que me gusta volver a leer, especialmente aquellos que me dejaron un buen recuerdo y Los girasoles ciegos es uno de ellos. Este libro recoge cuatro historias o, como dijo el propio Méndez, cuatro derrotas que nos narran una época que muchos no hemos conocido físicamente pero sí a través de nuestros abuelos o a través de los libros de historia. Una época de silencio y miedo donde expresar unos ideales concretos podía tener como consecuencia la muerte o, en el mejor de los casos, la cárcel. Cuatro historias que, aunque independientes entre sí, se terminan mezclando para contarnos que tras una guerra sólo quedan muertos, lágrimas y dolor.

La primera historia, Si el corazón pensara, dejaría de latir, nos habla del capitán Alegría, un oficial del ejército franquista que asqueado de tanto horror decide rendirse ante el bando republicano el mismo día que las tropas golpistas entran en Madrid. Ni republicanos ni franquistas entienden los motivos de su rendición porque, los primeros, le consideran un loco y, los segundos, un desertor. Pero nadie entiende que su rendición obedece a que ha formado parte de un ejército que no quería ganar una guerra, sino matar a su enemigo.

La segunda historia, Manuscrito encontrado en el olvido, es una especie de diario que un joven poeta escribe en una braña de los montes de Somiedo contándonos por qué huye junto a Elena, su novia, de diecisiete años y embarazada, y cómo ella muere al dar a luz a su hijo en pleno invierno. Esa braña que es refugio de la vida también lo será de la muerte. Este relato es el que más me ha gustado por ser el más intimista y sobrecogedor de los cuatro y por transmitir las sensaciones de un joven que tiene que madurar a golpe de tan cruentas circunstancias.

La tercera historia, El idioma de los muertos, versa sobre Juan Serna, un estudiante comunista encarcelado en Porlier que trata de alargar su vida contándole al juez militar que instruye su causa, y a su mujer, lo que quieren oír sobre su hijo muerto. Un ser despreciable que Juan convertirá en un patriota heroico a los ojos de sus padres hasta que ya no soporta seguir mintiendo y les cuenta la verdad sobre lo despreciable que fue su hijo. Una verdad que le sentencia a muerte.

La cuarta y última historia, Los girasoles ciegos, nos habla de Lorenzo y sus padres: Ricardo y Elena. Lorenzo es un niño que está acostumbrado a ver cómo su padre tiene que vivir oculto tras las cortinas, en la oscuridad, sin que nadie lo vea, ni le sienta, ni le oiga, y que ha de encerrarse en un armario cada vez que suena el timbre de la casa y sus vidas se paralizan por unos segundos. El miedo y las mentiras hacen que Ricardo siga con vida hasta que el hermano Salvador, que confunde el amor con la lujuria y la lascivia, se obsesiona con Elena y un día irrumpe en su casa, dejándose llevar por su obsesión por ella, hecho que provoca el sobrecoger final de Ricardo.

Son cuatro relatos a cual más duro pero escritos con una prosa muy cuidada, poética en algunos momentos, cuyos personajes son cercanos porque, como dice la contraportada, todo lo que se narra en este libro es verdad pero nada de lo que se cuenta es cierto.

Libro altamente recomendable por la sensibilidad y melancolía que transmite pero también por ser un reflejo de una parte de nuestra historia que no debemos olvidar para que no vuelva a repetirse.

Es una lástima que Alberto Méndez falleciera once meses después de que se publicara Los girasoles ciegos, su primera y única obra, que ha sido galardonada, entre otros, con el Premio Setenil 2004 al mejor libro de relatos publicado en España y el Premio Nacional de Narrativa 2005.

Si mal no recuerdo, en 2008 José Luis Cuerda llevó al cine esta obra con las interpretaciones de Javier Cámara y Maribel Verdú, centrándose especialmente en el segundo y cuarto relato de la obra de Méndez.

Portada: http://geohistoria36.wikispaces.com/file/view/los-girasoles-ciegos-mendez.jpg/57626184/los-girasoles-ciegos-mendez.jpg
Imagen: https://sites.google.com/site/sevaacomentar/_/rsrc/1421171132943/materiales-para-comentarios-literarios/presentaciones-sobre-los-girasoles-ciegos/primera%20derrota1.png?height=385&width=400

20 de enero de 2017

La tabla de Flandes

Autor/a: Arturo Pérez-Reverte
Edición: 9ª ed.
Editorial: DeBolsillo
Año de edición: 2007
Número de páginas: 412
ISBN: 978-84-9759-265-9

Después de leer Territorio comanche me apetecía leer algo más de Pérez-Reverte y me acordé que tenía en casa La tabla de Flandes desde ni me acuerdo cogiendo polvo en la estantería, así que estas navidades me puse con él pero son días de locos y leer no es tarea fácil cuando tienes que trabajar, viajar, cocinar.. En fin, todo lo que toca en esas fechas y que resta tiempo a la lectura. Ya con el nuevo año y la vuelta a la rutina, me centré y lo he terminado hace casi dos semanas pero estos días han sido bastante ajetreados y no he podido publicar la reseña hasta hoy.

Julia es una restauradora de arte a la que se le encomienda la restauración de La tabla de Flandes, un lienzo del siglo XV pintado por el flamenco Pieter Van Huys. Durante el proceso de restauración descubre, gracias a los rayos X, una inscripción oculta en el cuadro: “Quis necavit equitem” (¿Quién mató al caballero?), que le hace plantearse una serie de cuestiones, entre ellas: quiénes son los personajes del cuadro y por qué Van Huys ocultó la inscripción hace quinientos años. Para responder a esas preguntas Julia recurre a César, un amigo anticuario que es como un padre para ella, y a Álvaro, un historiador de arte con el que mantuvo un romance. Así es como descubre que los personajes retratados son Roger de Arras, Fernando de Ostenburgo y Beatriz de Borgoña y que la inscripción oculta constituye la clave de un secreto que pudo haber cambiado la historia de Europa.

Al poco de recibir el informe de Álvaro en el que se estable quiénes son los retratados y la relación que les une, Julia recibe la noticia de que éste ha sido encontrado muerto en la bañera de su casa. En un principio todo apunta a un trágico accidente pero los acontecimientos que se desencadenan llevarán a una nueva muerte en la que el ajedrez y, más concretamente la pardita que el maestro Van Huys pintó en su cuadro, es determinante porque el asesino les invita a que jueguen esa partida al revés. Para ello, contarán con la ayuda de Muñoz, un ajedrecista que será clave para desvelar los misterios que rodean La tabla de Flandes.

Pérez-Reverte crea una trama muy bien estructurada en la que la partida de ajedrez es el eje central sobre el que se desarrolla la historia que engancha de principio a fin. Escrita con un lenguaje sencillo y sin artificios, los movimientos del ajedrez marcarán el desarrollo de la trama en la que el juego de espejos (la partida dentro de la partida), las trampas y equívocos se mezclaran no solo con la pintura, sino también con la música, la historia y las matemáticas.

Quien se anime con La tabla de Flandes encontrará una lectura que va in crescendo a cada página, unos personajes bien perfilados desde los principales a los secundarios y un final sorprendente que no deja indiferente. Sin embargo, adolece de algunos tecnicismos ajedrecísticos que, para quienes no sepan jugar, se les escaparán datos y llegarán a resultarles un poco tediosos pero que, desde mi punto de vista, es necesario para el desarrollo de la historia.

Aunque en términos generales he disfrutado mucho leyendo esta obra tengo que decir que me ha gusto más la parte en la que se esclarece el enigma de la inscripción del cuadro que en la de descubrir al asesino puesto que, aunque me ha sorprendido, no termina de convencerme los motivos que da para matar. Además, el final es abierto y deja al lector con la duda de si la protagonista aceptará o no lo que se le propone.

Por último, a modo de curiosidad, hubo versión cinematográfica dirigida por Jim McBride e interpretada por Kate Beckinsale, John Wood, Paudge Behan, Peter Wingfield, que deja mucho que desear. Os dejo el trailer.


Portada: http://3.bp.blogspot.com/-ri-jCUiFMKw/UA3VEvbqgXI/AAAAAAAAAkk/X3QDX7357PQ/s1600/Tabla-Flandes.jpg
Ajedrez: http://granada.nueva-acropolis.es/images/filiales/granada/AJ.jpg

13 de enero de 2017

Entre manos |5|

De nuevo he vuelto a la rutina del día a día y a sacar mis ratitos de lectura que me han permitido terminar La tabla de Flandes de la que dejaré reseña dentro de unos días. Así que tocaba elegir libro y esta vez lo tenía más que claro: El castillo de Luis Zueco. Todas las reseñas que he leído son muy positivas y la novela histórica me atrae mucho, por lo tanto, ésta es la lectura que me acompañará en los próximos días y de la que os dejo la sinopsis:

Una novela sobre la construcción del grandioso e imponente castillo de Loarre. El sueño de unos hombres y mujeres que desafiaron su destino hace mil años. Entre la Tierra Llana y el Pirineo aragonés se encuentra el monumento militar románico más importante de Europa: el castillo-abadía de Loarre, una fortaleza impresionante, construida cuando esa zona era una peligrosa tierra de frontera. ¿Cómo se edificó? ¿Quién logró tal hazaña?
Todo comenzó cuando un aguerrido monarca, el rey Sancho III el Mayor, decidió levantar una fortificación en una recóndita sierra, poco poblada y desde la que se podía avistar al enemigo musulmán a diez kilómetros de distancia. Y con la promesa de un futuro mejor, atrajo a un grupo de hombres y mujeres para quienes la supervivencia era una heroicidad cotidiana.

Entre ellos, un maestro de obras lombardo; Juan el carpintero y su hijo Fortún; Ava la arquera; Javierre, un muchacho cuya ambición creció a la par que el castillo; y un sacerdote fiel al viejo rito hispánico, acompañado de la inteligente y misteriosa Eneca.
Y con sus escasos medios y conocimientos, lograron superar las limitaciones que les imponían la ignorancia y el poder hasta culminar la fortaleza religiosa y militar desde la que se gestó uno de los más importantes reinos medievales, clave de la Reconquista.

Esta es su epopeya.

10 de enero de 2017

Poniendo cara a personajes literarios

Cuando el diablo no tiene nada mejor que hacer con el rabo espanta moscas y una cuando espera al autobús se dedica a buscar cosas curiosas en Internet. Así fue como di con un artículo de La Vanguardia en el que hablaban de que el artista, escritor y cineasta Brian Joseph Davis crea retratos robot de personajes literarios en base a las descripciones de sus respectivos autores y usando el software que emplea la policía.

No sé si os pasa a vosotros también pero, cada vez que leo un libro, me gusta ponerles cara a sus personajes y, aunque las descripciones que hacen los autores nos permiten forjarnos una imagen física, es muy probable que dos lectores de un mismo libro imaginen de forma completamente diferente al mismo personaje. De hecho, basta con pensar en las adaptaciones cinematográficas de algunos libros para ver si coincide con la imagen que hemos recreado sobre tal o cual protagonista.

En el artículo podréis comprobar si Jack Torrance, Drácula, Madame Bovary, Christian Grey, Jane Eyre, Javert, Lisbeth Salander, Katniss Everdeen, Frankestein o Tom Rippley se adaptan a la imagen que os habíais formado según las descripciones del libro pero, si os quedáis con ganas de comprobar otros personajes, en la página The Composites Davis ha creado un portafolio con unas cuantas imágenes más e incluso podéis hacerle sugerencias, eso sí, en inglés.

A continuación os dejo los enlaces al artículo y a la página de Davis para que podáis curiosear a gusto.

La Vanguardia

The Composites

Imagen Norman Bates: http://68.media.tumblr.com/tumblr_m42iqdZAUW1r3ke0zo1_500.jpg

3 de enero de 2017

Max y Moritz

Autor/a: Busch, Wilhelm
Título original: Max und Moritz. Eine Bubengeschichte in sieben Streichen
Traductor/a: Víctor Canicio
Edición: 1ª ed.
Editorial: Impedimenta
Año de edición: 2012
Número de páginas: 69
ISBN: 978-84-15130-95-6

Este libro estaba entre las “novedades” de la biblioteca y lo entrecomillo porque de novedad tiene poco si tenemos en cuenta que se publicó por primera vez en 1865. Lo que llamó mi atención fue lo que resaltaba su portada tan sencilla y en tonos claros sobre los demás títulos, de no haber sido así hubiera pasado por alto esta pequeña joya.

Max y Moritz es un cuento que narra las travesuras de dos pillastres de una forma muy particular ya que no está escrita al uso pero sí con rimas divertidas que derrochan un sentido del humor muy negro.

Está estructurado en siete travesuras más un prologo y una anotación final. El prólogo sirve a modo de presentación de los protagonistas: Max y Moritz, una pareja infernal, dispuesta a sembrar el mal. Las travesuras de este dúo tienen en el punto de mira a varias gallinas, una viuda, un maestro, un sastre, un pastelero y ni su propio tío se libra de las gamberras de estos dos. Además están acompañadas de un montón de dibujos que plasman, paso a paso, todas las travesuras y que son obra del propio Busch.

Para que os hagáis una idea, en una de sus travesuras atan cuatro trozos de pan en cruz y se lo dan de comer a las gallinas quedando estas unidas entre sí sin posibilidad de soltarse. Imaginaros la que lían teniendo en cuenta que las gallinas son el sustento de una pobre viuda.

Aparte del libro en sí, lo que más me ha llamado la atención es la introducción que hace el traductor, también con mucho sentido del humor, explicando el motivo de que sea una obra muy conocida entre los países de habla alemana y prácticamente desconocida entre los países de habla hispana.

Uno de esos motivos es que, en su momento, no hubo una buena traducción a nuestro idioma y es que no tiene que ser nada fácil traducir una obra como esta –con la dificultad que entraña cualquier traducción- buscando las palabras adecuadas para que rimen entre sí y que no pierda el sentido del humor.

Es una lectura sencilla y muy divertida que se lee en un suspiro debido a su corta extensión pero que nos hace pasar un ratito estupendo y que hará las delicias de los amantes del cómic y de cualquier lector que se anime a leer las travesuras de de Max y Moritz.

Por último y a modo de curiosidad, o así me lo parece a mí, deciros que Busch está considerado como el abuelo de los cómic modernos y que fue una figura decisiva para el desarrollo del cómic estadounidense.

Fuente imagen portada: http://impedimenta.es/media/blogs/libros/9788415130956.jpg?mtime=1363711425
Fuente imagen: http://3.bp.blogspot.com/-f5YOJrBe8fw/VLQ_91nDrqI/AAAAAAAAYD8/JNPf8ffa7Sc/s1600/max.jpg