17 de octubre de 2017

Cada día, cada hora

Autor/a: Natasa Dragnic
Título original: Jeden Tag, jede Stunde
Traductor/a: María José Díez Pérez
Edición: 1ª ed.
Lugar de edición: Barcelona
Editorial: Seix Barral
Año de edición: 2012
Número de páginas: 283

Quienes soléis pasaros con cierta asiduidad por el blog os habréis dado cuenta que las novelas románticas no son lo mío pero tenía ganas de salir de mi zona de confort para ver si me reconcilio con este tipo de libros y, entre los que vi en la biblioteca, Cada día, cada hora fue el que más me llamó la atención de todos aunque, siendo sincera, mis "prejuicios" hacían que ninguno de los títulos me resultase atractivo. 

Cada día, cada hora es la primera novela de la escritora croata Natasa Dragnic en la cual nos relata la historia de amor entre Dora y Luka. Todo comienza en Makarska, un precioso pueblo de la costa croata, cuando las miradas de los protagonistas se cruzan el primer día que ella acude al parvulario. Desde ese momento los niños se hacen inseparables y forman la pareja perfecta pero todo se trunca cuando Dora y su familia se trasladan a París.

Tendrán que pasar dieciséis años para que vuelvan a reencontrarse en una galería de la ciudad de la luz y retomen su historia de amor, ya que jamás han sido capaces de olvidarse mutuamente. Sin embargo, durante el tiempo que estuvieron separados tanto Luka como Dora continuaron con sus vidas y será, precisamente, una tercera persona la clave decisiva en el futuro de su relación.

Quién es esa persona y por qué es tan importante en la historia os dejo que lo descubráis vosotros si os animáis a leer Cada día, cada hora.

Como veis es una novela romántica en toda regla (o eso me ha parecido a mi) y aunque he dejado de lado mis “prejuicios” hacia este tipo de lecturas no he conseguido reconciliarme con este género. ¿Por qué? Principalmente porque el estilo de la autora no me ha gustado, pese a ser sencillo y sin artificios me ha resultado simple y que se repitan frases y párrafos en muchas ocasiones ha hecho que su lectura me aburra. 

Otro motivo ha sido que no he logrado empatizar con los personaje de Dora y Luka; él me ha parecido un cobarde que no es capaz de tomar una decisión en los momentos críticos y ella, pese a ser un personaje con fuerza y sentimiento, me ha resultado un tanto pedante.

Pese a que mi opinión no es muy favorable creo que puede hacer las delicias de muchos otros lectores a los que les guste este tipo de novelas. Por mi parte, me quedo con los versos de Neruda que salpican las páginas de esta novela y con los escenarios donde se desarrolla la trama.

Fuente de la portada: http://natasa-dragnic.de/cms/upload/Cover/Cada_da_cada_hora.jpg
Fuente imagen: http://www.makarskainfo.com/images/stories/makarska/m/makarska2.jpg

9 de octubre de 2017

Yo, mi, me... contigo

Autor/a: David Safier
Título original: Plötzlich Shakespeare
Traductor/a: Lidia Álvarez Grifoll
Edición: 1ª ed.
Lugar de edición: Barcelona
Editorial: Seix Barral
Año de edición: 2011
Número de páginas: 301

Últimamente no tengo mucho tiempo para dedicarle a la lectura así que aprovecho los viajes en el bus (un día de estos me paso la parada) y como la lectura de La farsa y los trileros se me está haciendo muy cuesta arriba me fui a la biblioteca a por algo ligero y entretenido para intercambiar. Como los anteriores libros, Maldito karma y Jesús me quiere, me hicieron pasar muy buenos ratos pensé que con esta nueva novela también lo haría.

Pues bien, teniendo en cuenta que no es la quinta esencia literaria y que lo busca es el entretenimiento del lector, tengo que decir que éste propósito se cumple pero, a diferencia de los anteriores títulos, esta vez no me he reído a carcajadas ni he esbozado una sonrisa. En Yo, mi, me… contigo la protagonista es Rosa, una treintañera frustrada con su trabajo de profesora de primaría, infeliz con el físico que le ha tocado en suerte y que sigue suspirando por Jan, su exnovio, pese a que éste vaya a casarse con Olivia, la típica mujer perfecta en todos los sentidos de la palabra.

Rosa pasa sus días aguantando a sus insufribles alumnos y lamentándose por haber perdido al hombre de su vida hasta que un día acepta la invitación del profesor de gimnasia para ir al circo. Allí ve el espectáculo de Próspero, un hipnotizador capaz de enseñar el potencial del alma a todo aquel que se someta a una sesión de hipnosis para saber qué fue en una vida anterior. Fascinada al ver cómo un hombre tímido y sin mucho coraje se transforma en Bufalo Bill, decide ir a ver a Próspero tras terminar la actuación. Este hipnotizará a Rosa, transportándola al pasado, con la buena o mala fortuna de tener que compartir cuerpo y alma con, nada más y nada menos, que William Shakespeare.
Transformada en hombre, deberá descubrir en qué consiste el verdadero amor si quiere regresar al presente. Para lograrlo contará con la inestimable ayuda de Shakespeare, al que no le gusta que una mujer controle su cuerpo.

¿Qué le deparará su vida anterior a Rosa? ¿Logrará Shakespeare ayudarla en su búsqueda del verdadero amor o, por el contrario, será un completo caos?

Como decía al principio, Safier suele hacerme reír con sus obras pero con este libro no lo ha logrado porque el humor que destilan las situaciones cómicas me han parecido burdas, poco trabajadas, y me ha dado la impresión de que ha teniendo que recurrir al humor escatológico o sexual a falta de mejores recursos.

A medida que iba avanzando en la lectura la historia me recordaba muchísimo a Maldito karma, no sólo por el hecho de que ambas tienen en común el tema de las reencarnaciones –si bien desde puntos de vista diferentes- sino también por encontrarnos con personajes históricos como parteners de las protagonistas, pero echando de menos ese punto cómico que tenía Casanova y que no he sabido encontrar en Shakespeare.

Habiendo leído las anteriores novelas de Safier, la trama de Yo, mi, me… contigo me ha resultado la menos original de todas pero reconozco que me ha llamado la atención el que hecho de que Rosa y Shakespeare hablen entre ellos en primera persona pese a compartir un mismo cuerpo. Para ello se han valido de un cambio en el tipo de letra, normal cuando habla Rosa y cursiva cuando lo hace Shakespeare, para que el lector sepa en todo momento quién de los dos toma el protagonismo.

A parte de la falta de originalidad y un humor más trabajado, he echado en falta el toque fresco que aportaban las ilustraciones a la historia en Jesús me quiere y que esperaba haber encontrado también en Yo, mi, me… contigo. Lo que sí encontramos es que el estilo de Safier sigue siendo sencillo, sin artificios ni florituras.

Como decía, un libro sin demasiadas pretensiones que tiene un pase como lectura ligera o de transición entre otras más intensas. 

2 de octubre de 2017

Book tag 3: Desastres naturales

Últimamente me estoy aficionando a los book tag porque me parecen una forma curiosa y divertida de compartir libros, personajes, autores u otras cosas interesantes relacionadas con los libros. Este en particular se lo vi a Noelia Bennet de Laberinto de tinta.  Empecemos pues.

INCENDIO FORESTAL: Personaje que dejarías que se quemara

Mi lado sádico lo tendría un poco difícil a la hora de escoger a un personaje en particular porque dudaría entre varios pero creo que lanzaría a las llamas a William Hamleigh de Los pilares de la tierra, personaje odioso y cruel donde los haya.

CICLÓN: Libro que te hizo vivir sentimientos encontrados

Este lo tengo clarísimo: El nombre de la rosa. La historia en sí es buena, los personajes están bien definidos pero el estilo de Umberto Ecco no me gusta nada de nada, me costó horrores leerlo y había momentos en los que habría abandonado la lectura si no fuera porque tuve que hacer un trabajo para la clase de literatura. Solo de acordarme me da dolor de cabeza.

INUNDACIÓN: Libro o saga que empezó bien pero terminó hundiéndose

La saga Wilt, los dos primeros libros son geniales y te echas unas risas con las rocambolescas situaciones por las que pasa Henry Wilt y su familia pero con el tercer libro de la saga las situaciones disparatadas se empiezan a salir de madre y, aunque tiene pasajes divertidos, no tiene ese punto de genialidad de los dos primeros. El cuarto empieza a decaer considerablemente y el quinto no sé que me deparará porque aún no lo he leído pero espero que remonte y no vaya a pique.

TORNADO: Libro que te arrastró a la lectura

Leo desde que tengo uso de razón pero los libros con los que empecé a disfrutar de la lectura creo que fueron los de la serie de Fray Perico creada por Juan Muñoz. Muy divertidos para los niños y a los que tengo un cariño especial. Si no recuerdo mal creo que aún tengo la serie completa en casa de mis padres.

SEQUÍA: Libro que aún no has podido acabar de leer o abandonaste

No suelo abandonar la lectura de los libros, por cabezonería más que nada, pero el que me ha superado y no he podido acabar es El tambor de hojalata de Günter Grass. Para muchos será una maravilla literaria pero para mi es una tortura de libro, tedioso a más no poder y dudo que me anime a volver a leerlo.

TERREMOTO: Crush literario que movió tu mundo entero

Realmente ninguno pero atraerme por la personalidad del personaje, por decir alguno, seria el prototipo de detective clásico y cañalla Samuel Spade creado por Dashiell Hammett.

HAMBRUNA: Libro que te dejó con ganas de más

El último que me ha dejado con ganas de más es Te veré bajo el hielo de Robert Bryndza, lo leí en nada y, pese a algunos detalles que no me gustaron mucho, me supo a poco y me dejó con la curiosidad de saber qué pasó con la muerte del marido de Erika. Espero que en el segundo libro el autor vaya dando más datos sobre este hecho y el pasado de su protagonista. Lo reconozco me tiene intrigada.

AVALANCHA: Saga o libro que aplastó tu corazón

La sonrisa etrusca de José Luis Sampedro, es un libro al que le tengo un cariño especial y no es vano es mi libro favorito porque, salvando las distancias, el personaje de Salvatore Roncone me recuerda muchísimo a mi abuela y la historia en sí tiene elementos comunes con situaciones que se han dado en mi vida. Lo leí por primera vez cuando tenía catorce o quince años y no sé las veces que lo he releído y las que aún me quedan por releer.

TORMENTA ELÉCTRICA: Libro que terminaste a la velocidad de un rayo

Últimamente no tengo mucho tiempo para dedicarle a la lectura y tardo más de lo que me gustaría en terminar los libros pero el que me duro menos que el gusto de un chiche fue Carta de una desconocida de Stefan Zweig, creo que en una hora poco menos lo devoré. Por cierto, quien no lo haya leído, se está perdiendo una autentica joya literaria.

FUGA DE MATERIALES RADIOACTIVOS: Libros que nunca leerías porque son tóxicos para tu salud

En mi casa siempre decimos que nunca se puede decir nunca pero los libros que no me llaman nada la atención son los románticos, de hecho, no he leído ninguno ya que los argumentos siempre me parecen los mismos o muy similares. Tampoco soy muy dada a leer poesía porque me resulta aburrida ni libros de ciencia ficción, tal vez todo sea empezar con alguno que enganche y esté bien pero, por el momento, no me animo.

En fin, esto ha sido todo. Espero no haberos aburrido mucho.

Saludos.

Fuente imagen: https://esp.rt.com/actualidad/public_images/a08/a08800b84c94a1a7cf064cca49fad2b3_article.jpg

19 de septiembre de 2017

La playa de los ahogados

Autor/a: Domingo Villar
Edición: 3ª ed.
Lugar de edición: Barcelona
Editorial: DeBolsillo (RHM)
Año de edición: 2011
Número de páginas: 445
ISBN: 978-84-9989-276-4

Animada por la efusiva recomendación de mi bibliotecaria me animé a leer La playa de los ahogados del vigués Domingo Villar.

Nos trasladamos a Panxón, un pueblito marinero de la costa pontevedresa, donde aparece el cadáver de uno de sus habitantes en la playa con claros síntomas de ahogamiento. Tras conocerse la identidad del ahogado a nadie en Panxón le sorprende que el cuerpo pertenezca a Castelo, un solitario y depresivo marinero.

Si el cuerpo de Castelo no hubiera aparecido con las manos atadas por una brida verde y un golpe en la cabeza, lo que apunta a que el marinero fue asesinado antes de aparecer muerto en la playa, todo se hubiera quedado en un mero suicidio.

El inspector Caldas y su ayudante Estévez serán los encargados de esclarecer el caso. Para ello interrogan a las personas del entorno de Castelo: su familia, vecinos y compañeros de la mar pero, aunque no les será fácil debido a la desconfianza que muestran los lugareños, la hipótesis que se plantea tras sus respuestas resulta ser demasiado insólita.

Como gatos que tiran de la madeja, Caldas y Estévez irán desgranando los hechos hasta llegar al naufragio del Xurelo, un barco de pesca que se hundió hace doce años y en el que estuvo enrolado Castelo pero ¿qué relación puede tener ese naufragio con la muerte del marinero? Para saber la respuesta hay que adentrarse en La playa de los ahogados y acompañar a Caldas y Estévez en su investigación.

Una vez finalizada su lectura pienso que debería haber leído su anterior y primera obra, Ojos de agua, porque, aunque se pueden leer independientemente, hay partes de la historia en las que me he sentido un poco perdida al no saber cómo se conocen Caldas y Estévez (éste es aragonés y parece que no lleve demasiado tiempo en Galicia puesto que le sorprende el carácter gallego) o qué es lo que ha pasado entre Caldas y Alba, una mujer de la que solo unas pequeñas pinceladas permiten presuponer que ha sido o es (no queda nada claro) su pareja.

Pese a estos pequeños inconvenientes la trama atrapa de principio a fin y las páginas pasan volando sin que nos demos cuenta gracias a una historia interesante, a unos personajes bien construidos, a la abundancia de diálogos, al lenguaje sencillo, directo y sin artificios que emplea Villar y a los cortos capítulos en los que está estructurada la obra. Todo ello contribuye a que el lector se sienta como un espectador frente a una película, y no en vano, ya que el autor fue guionista de varias series de la televisión gallega.

Si algo me ha llamado la atención a lo largo de toda la lectura es que, al comienzo de cada capítulo, hay la definición de una palabra que está presente de forma implícita o explicita en el texto. Otra cosa que me ha sorprendido, y gratamente, es que cuando crees saber quién es el asesino –porque todo apunta a que es esa persona en cuestión-, Villar te sorprende dando un giro a los hechos y desbaratando tu hipótesis, así que hasta el final no descubres (al menos yo no lo he descubierto antes) quién es realmente la persona que asesinó a Castelo.

Sin embargo, lo que más me ha gustado, a parte del a historia en sí, es dar un paseo por las calles y tascas de Vigo junto a Caldas, e imaginar el paisaje bucólico de la Ría a primeras horas del día.

Para los cinéfilos decir que hay versión cinematográfica dirigida por Gerardo Herrero e interpretada por Carmelo Gómez en el papel de Leo Caldas y Antonio Garrido como Estévez.



Fuente portada: https://static.megustaleer.com/images/libros_200_x/P992764.jpg
Fuente imagen: http://www.abc.es/Media/201108/01/OBJ2955449_1--644x448--644x448.JPG